Para contestar a esta pregunta, decidimos brindarle un fragmento del Capitulo 1 del libro «Bioenergía Revelada» en el cual el autor relaciona historicamente varias definiciones de esta energía a lo largo de la historia y de diversas civilizaciones. Si lo desea, podrá pedir el capítulo completo de este mismo libro.
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1. La acupuntura china sostiene que existen líneas de circulación energética que recorren el cuerpo y que, cuando son deficientes o están sobrecargadas, provocan enfermedades. De aquí las diversas técnicas, desde la acupuntura tradicional hasta la moxibustión y la digitopuntura, donde se actúa en estos dos mil puntos para poder reequilibrarlos. También evoca la existencia del Feng Shui, que parece recorrer el planeta tal como los meridianos en el cuerpo humano, y deja suponer que debe existir también una acupuntura a nivel planetario. El factor misterioso puede ser el que recorre estos meridianos.
2. El yoga hindú ofrece una extraña representación de la psicología, evocando vórtices energéticos invisibles en forma de embudos, que parten desde la columna vertebral hacia el nivel de la piel, y cuyo funcionamiento está ligado a situaciones y comportamientos psicológicos. Por ej. la vida afectiva se encuentra íntimamente ligada a la actividad del chakra del corazón, mientras la vida intelectual depende del chakra del entrecejo, llamado también tercer ojo. Según los sabios en esta materia, toda alteración psicológica se refleja en los chakras, no está claro cuál es consecuencia de la otra, pero todos pueden constatar que modificar el estado de un chakra tiene influencia directa sobre el estado psicológico correspondiente.
3. El kundalini yoga presenta la existencia de un flujo energético desarrollándose desde el coxis hasta el cerebro, cuya intensidad indica el dinamismo general de la persona. Se constata y corrige fácilmente la relación que existe entre depresión y un nivel bajo de kundalini, o por el contrario, entre capacidades espirituales múltiples y alto nivel de la misma.
4. Los sacerdotes egipcios, movilizaban la tremenda energía de las pirámides para efectuar sanaciones, y, en la era moderna, reproducimos estos experimentos de momificación de materia orgánica muerta, o de vivificación de organismos vivientes.
5. En el siglo XVI en Francia, Mesmer presentaba el magnetismo universal y efectuaba sanaciones de enfermedades psicológicas, colocando a sus pacientes alineados alrededor de un tanque lleno de agua y portando conductores metálicos: según él hacía llegar energía a las personas enfermas, provocando así estados de trance con efectos sanadores.
6. En el siglo XX, Wilhelm Reich creaba cámaras de "orgón", cuyo empleo provocaba efectos sobre la salud física de sus pacientes. Su teoría relacionaba la vida biológica tanto como psicológica con el orgón. Es sorprendente que desde su teoría de las "corazas energéticas", se hayan desarrollados varias corrientes modernos de psicoterapia, tal como la de Lowen.
7. Conocidos en varias civilizaciones y en varias épocas, hasta hoy en día, los chamanes, hombres-naturaleza, que pretenden captar energías de la naturaleza y las insuflan a los enfermos; utilizan alucinógenos naturales para efectuar viajes en el tiempo, por los infiernos, buscando el alma de un paciente caído en coma. El chamanismo queda ligado al conocimiento de la fitoterapia y de las terapias naturales, utilizando no sólo los principios activos de las plantas o los minerales, sino también de sus energías. El uso combinado de plantas + energía permite a estos expertos de la verdadera ciencia natural, sanar el plano físico, el mental y los campos espirituales del hombre.
8. El fakirismo desarrolló técnicas de autosanación, que exhibe provocando voluntariamente heridas que borra rápidamente, multiplicando la velocidad de regeneración celular. Practica anestesias mentales en zonas del cuerpo para penetrarse con espadas; inhibe la asimilación de venenos en el recorrido digestivo; sabe cómo puede ponerse una persona en estado de suspensión vital, y quedar enterrada hasta veintiún días. Debemos al fakirismo un verdadero conocimiento de los poderes que puede alcanzar lo mental sobre lo físico, y debería ser el terreno más desarrollado de la investigación científica si quisiéramos encontrar en el hombre la solución que ya tiene escondido en sí mismo, de todos sus problemas. Nacimos dotado de una super computadora bioenergética con poder de autoreparación y, por oscuros motivos de rentabilidad socio-económica, nos privamos (o ¡nos dejamos privar!) de los beneficios de su ayuda.
9. La magia renace en todas las épocas, pero tal vez nunca fue llevada a la altura que alcanzó en el mundo egipcio. Se han constatado curaciones mágicas indudables, y en su aspecto negativo, embrujos que precisamente desequilibran la totalidad de la persona, tanto en su vida física, como en sus estados psicológicos o en su vida social. La magia está mal conocida. Si la consideramos como una ciencia de la comunicación entre los universos visible e invisible, nos demostrará que es vehículo de un asombroso capital de sabiduría vocero de una ciencia futura.
10. La alquimia, cuya existencia no está verdaderamente demostrada sino sugerida por hechos históricos y por una literatura desmedida, va mucho más allá de la simple transmutación del plomo en oro; parece alcanzar la fabricación de un ser unicelular, capaz de corregir nuestro código genético. Durante las operaciones alquímicas, se utiliza el agua de lavado de la piedra filosofal, cuyas propiedades de rejuvenecimiento han sido alabadas desde siempre. Lo extraño es que históricamente, la alquimia aparece en todas las civilizaciones milenarias, y deja sospechar que, más allá de haber sido antecesora de la química moderna, sabe fabricar, concentrar o ser vehículo del factor desconocido.
11. Los estados de conciencia provocados por hipnosis, sus terapias derivadas como la sugestología, la relajoterapia, el entrenamiento autógeno, la sofrología, y afines como control mental y meditación permiten acceder al sistema neurovegetativo del paciente y obtienen regeneraciones que la mente consciente y voluntaria no puede conseguir cualesquiera sean la voluntad, la inteligencia o la personalidad del paciente. ¿Manejará el factor desconocido?
12. Los arquitectos de catedrales manipulaban una concepción de la edificación que tenía conocimiento de energías de las formas. Sabían como captarlas utilizando las formas del domo y ojiva cuando se trataba de energía cósmica. Podían concentrarla, digirirla, filtrarla o modularla. Lo maravilloso es que estos edificios, tanto como los semejantes a las pirámides, continúan funcionando hasta hoy en día. La posición de los edificios, calculada astrológicamente, muestra que su sabiduría del cosmo-telurismo iba más allá en la lógica de la construcción que el mero deseo de recuperar lugares paganos y sustituirlos por un cristianismo proselitista. La arquitectura moderna, si quiere humanizarse en lugar de industrializarse, tendría un inagotable caudal de sabiduría disponible allí, y podría estudiarla y aplicarla fácilmente en la urbanización moderna. Sobre todo si se comprende qué es este factor invisible que pasa tan fácilmente de la tierra a los edificios, para entrar luego en el hombre. Como refuerzo de esta teoría, se suman las investigaciones de los suizos Belizal y Chaumery, descubridores y codificadores de las ondas de forma, captando energías cósmicas por medio de superposiciones de domos, y telúricas ayudándose de ángulos concentradores y moduladores de energía. De las teorías de ambos nace la sospecha de que el cáncer sería generado por los mismos ángulos de la construcción moderna.
13. Los rituales de religiones cercanas, como los sacramentos de extremaunción o las misas de sanación de la Iglesia Cristiana, sin olvidar las curaciones milagrosas registradas y severamente indagadas por la misma iglesia, o los poderes sanadores reconocidos de santos vivientes como Padre Pío. En la religión musulmana se reconocía el uso de surate del Korán escrito en un papel y luego quemado para ser mezclado a líquidos, fabricando así remedios mágicos. En el budismo, los yantras (dibujos pintados con hiel de vaca sobre cortezas de abedul) permiten concentrar fuerzas mágicas con objetivos sanadores o con efectos diversos sobre la vida social. ¿Fuerzas mágicas, o el factor desconocido?
14. Los modernos inventores del Bioritmo presuponen que el hombre se está bañando en una energía cósmica y telúrica, lo que es indudable y cuyo efecto es previsible y medible sobre la vida emocional, fisiológica y psicológica. No sorprenderá a los apóstoles de la medicina alternativa, hijo pródigo de la antigua medicina ayurvédica. Esta medicina demuestra un conocimiento unificado de la presencia del hombre en el universo, las manifestaciones de la naturaleza, la relación energética entre el hombre y el mundo natural, entre los planetas y la vida psicológica. Tan grande es esta sabiduría, y tan orgullosa nuestra actitud occidental, que no pudimos hacer menos que inventar la medicina alternativa para disimular el verdadero origen de nuestros conocimientos. Afortunadamente, nuestra actitud pueril no altera la calidad de esta sabiduría milenaria. Más bien nos hace sospechar que el mundo hindú conoce perfectamente este factor desconocido pero no puede expresarlo en la terminología necesaria para que sea comprendida.
15. La parapsicología moderna no deja de sorprendernos. Experiencias de precognición, de telepatía, de telekinesia, que jaquean a la ciencia y dejan vergonzosamente al descubierto lo poco que sabemos de nosotros mismos. Lo más irónico de la situación es que todos nosotros experimentamos cotidianamente estos fenómenos, desde la intuición de no atravesar una calle unos segundos antes de presenciar un accidente, hasta pensar en un amigo que nos llama diez segundos después. O la visita en nuestro sueño de un pariente que fallece en el mismo momento. El factor desconocido pertenece a nuestra vida cotidiana, y sólo estamos entrenados a negarlo y a hacernos los ciegos frente al peligro, aplicando la "técnica del avestruz", que pone la cabeza en la arena. 16. Cómo explicar fenómenos de nuestra época como el de Edgar CAYCE que, en estado de trance, diagnosticaba a distancia el estado de salud de enfermos, y prescribía tratamientos químicos, naturopáticos y hasta electromagnéticos, que la ciencia moderna no sabe cómo explicar. Cómo dudar de las 22.000 lecturas que dejó en Virginia Beach y que todos podemos ir a consultar. Cómo ignorar estas 22.000 carpetas médicas que documentan la evolución de pacientes a través de tratamientos desconocidos. Una técnica antigua de razonamiento, el silogismo, hubiera dicho: "Si Edgar CAYCE podía sanar a distancia, y Edgar CAYCE era humano, entonces todos los seres humanos pueden sanar a distancia."
Y así es con el factor desconocido. Aparentemente es una energía invisible que recorre el universo, tiene mucho que ver con el cosmotelurismo, está ligada a la vida, puede provocar efectos físicos y psicológicos y, mediante manipulaciones "mágicas", (tomando la magia según la definición de ciencia de la comunicación entre lo visible y lo invisible) puede actuar sobre todos los aspectos de nuestra vida. Aparentemente se encuentra en todas partes y sumamente ligado a la vida y a la muerte de los seres unicelulares tanto como los metazoarios. Participa de todo el mecanismo de absorción, metabolización, desarrollo, crecimiento, decaimiento y muerte. Tal vez, este factor desconocido sea el creador mismo de este ciclo sinusoidal al cual obedece todo lo que vive, nacimiento, crecimiento, madurez, declinación y muerte para transformarse en nuevo factor de vida.
i participa "a" y "de" la vida en tantos aspectos, entonces deberíamos suponer que es el lazo invisible que estructura "cuerpo, mente y espíritu del hombre". Por lo tanto, obedece a modales y planes preestablecidos, tales como un código genético de las energías o cierta memoria programada que puede duplicarse, como en un programa informático.
tra consecuencia es que todas alteraciones a las cuales está sometido se traduce en alteraciones de los sectores que domina. Sería la clave de las enfermedades en general y el punto común que buscábamos entre estos tres niveles que resumen la integridad del hombre.
o se trata de entrar en un debate sobre el nombre que habría que darle a este factor desconocido. Debe de haber matices de definición que separen: el prana, del chi, del vril, de la conciencia universal, de la energía universal, del magnetismo humano, del feng shui, de las energías telúricas o cósmicas, de la energía de la naturaleza, de la energía mágica, y muchos otros nombres correspondientes a tantas épocas y civilizaciones.
Aquí, llamaremos a este factor desconocido: Bioenergía, pues es el término más genérico encontrado. Aunque está indisolublemente ligado a la conciencia, hemos descartado el término de "noética" para evitar darle una especificidad funcional a este factor. (...) Para poder verificar esto debe conocerse cuál es la saga de la bioenergía; cómo atraviesa el universo, llega a la naturaleza y al hombre, y cómo desde la conciencia humana puede volver a actuar sobre el universo.
Opinion del Autor
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